Marlon Díaz sale todos los días de su casa con la consigna de vender las colchas, las hamacas o los artefactos eléctricos que ofrece en B –Line, Limón, para poder llevar el sustento a su casa, sufragar los gastos y velar por sus dos hijos.

En el intenso calor del caribe, el ariete del cuadro de la comunidad limonense, la pulsea bonito recorriendo cada rincón del barrio. Cuando la jornada termina, los tacos son sus mejores aliados, y sin pensarlo dos veces, uno de los goleadores de la Primera División de LINAFA, ingresa a la cancha para formar parte de los entrenamientos de su equipo. Mismo con el que ha jugado desde que era un niño.
Con 14 anotaciones en el certamen, este “polaco” de oficio, afirma que siempre ha jugado fútbol porque “desde que entré a la escuela comencé a practicar el fútbol y hasta el momento no he parado, le pido a Dios que me dé mucha salud para continuar en esto que es mi pasión”.
“En las ventas me va muy bien, se me hace fácil porque desde que era un adolescente le ayudo a mi tío con la polaqueada, me gusta lo que hago”, comenta Díaz. “Lo comparo como cuando estoy en la cancha, a veces meto muchas y salgo satisfecho, en el comercio es igual, un día puedo vender mucho otro no tanto”, afirma el ariete.
Según el delantero, en B-Line se vive con mucha paz porque las personas son muy tranquilas y trabajadoras. “Aquí jugamos fútbol, muchos somos polacos y la gran mayoría se dedica a estar en las fincas bananeras”.
“Tengo muchos sueños, entre ellos, jugar algún día con algún equipo importante del país, por eso cuando me dan la oportunidad le pongo muchas ganas”, aseguró. “También quiero terminar el colegio, por eso, me inscribí en el nocturno para sacar el bachillerato, ya estoy en décimo”.
Este fin de semana, el olfato goleador de Díaz, se pondrá a prueba en Piedades, cuando los limonenses visiten al invicto Municipal Santa Ana, por la quinta fecha de las cuadrangulares.